Soy como aquel niño, que por primera vez en su vida entra en aquel parque de atracciones que siempre soñó ver. Por primera vez, experimenta emociones desconocidas.
Soy como aquel niño,que quiso montarse en la montaña rusa. Y se subió. Experimentó miedo, por no saber exactamente en qué lugar se dejaba llevar. Experimentó alegría y diversión, una vez que sentía el viento fuerte golpeando su cara. Experimentó también preocupación, al no saber en qué dirección se hallaba. Orgullo,libertad,niñez.. Experimentó tantos sentimientos.. Estuvo en lo más alto, y lo más bajo. A veces aceleraba, y otras aminoraba su velocidad. Tenía ganas de seguir, y en cambio otras quería gritar, y detener su recorrido. Y al final, cuando por fin se terminó aquello, el niño no tuvo más remedio que experimentar confusión,porque no sabía el sentimiento que entonces debía apoderarse de él.
Yo,soy como aquel niño, que al igual que en su primera vez en la montaña rusa, me encuentro, experimentado aquello a lo que llaman amor. Algo desconocido para mi, mi primera vez. Y decidí hacerme un camino. Experimenté miedo,alegría y diversión, y también preocupación. Orgullo,libertad,niñez.. Llegué a lo más alto, y estuve en lo más bajo. Tenía días en los que todo avanzaba con suma rapidez, y otros en los que el tiempo era interminable. Días en los que el optimismo se hacia presente, y yo quería avanzar para ver qué podría pasar. Otros, simplemente, no podía y necesitaba que alguien me ayudase a detener mi búsqueda. Ahora,cuando todo ha terminado, está la confusión. Tantas palabras dichas, tantas miradas.. Y al final, resulta que no valen nada. Ahora, las cosas han cambiado, y no se si debo volver a repetir.
Por suerte, el niño en la montaña rusa, siempre estuvo bien protegido, con arneses y cinturones a su alrededor, porque yo, que no voy sujeta al más mínimo hilo, estoy llena de heridas y rasguños.
Por suerte, aquel niño tuvo la suerte de poder sobrevivir.

:) me gusta ¡¡¡
ResponderEliminarA mi este texto no me gusta nada como me ha quedado:(
ResponderEliminarSabes, que tú a mi me gustas más mi niña!