Sigo tan fría y distante como el primer día que te conocí. No he tenido el placer de conocer a alguien que pudiera satisfacer mi vida. Maldita soledad que me quema por dentro. Mi única, y fiel compañera ha sido siempre aquella botella de Whisky que ha sabido calmar mis problemas, y tragarse mis lágrimas. Todavía no he dado el paso de querer salir al exterior,pues ya no me satisface ni el fresco viento que enredaba mi pelo de forma tan sutil. Estoy atrapada entre cuatro paredes que contemplan silenciosamente cómo mi vida se va yendo al traste. Cuatro paredes que me contemplan a mí, intentado olvidar con ayuda de mi única compañera. No sé, probablemente hubiera tenido un futuro que valiera la pena, pero me he empeñado en no luchar por mis sueños, porque nunca había recibido la recompensa de todos los sacrificios que había hecho cuando mi corazón se volvió rebelde y atolondrado.
El tiempo se escapa de mis manos, y quizás sea un poco tarde para pensar ahora en lo que debería haber hecho. Quizás sea demasiado tarde... Pero, estoy cansada de verme ante el espejo con los ojos hinchados. ¿Y si luchara? No sería lo que fui hace ya diablos sabe cuándo, pero... debería intentarlo y buscar nuevas compañías que sepan secarme las lágrimas de verdad...
Me siento agotada...
Tal vez... debería empezar mañana.
Un trago más.
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